En 1773 Nicolás Enríquez creó un conjunto de cinco pinturas para el uso devocional privado de Juan Bautista Echeverría, comerciante nacido en España. La elección del tema De Echeverría es altamente personal, reflejando tanto sus raíces vascas como su residencia extendida en México.

 

[…] El pintor se encargó de detallar las gotas cristalinas de agua vertida sobre la cabeza de Cristo y para mostrar sus pies sumergidos en el agua fluyente del río. Una inscripción en la esquina inferior derecha dice que la imagen fue pintada debido a la devoción de su dueño.

 

El Bautismo de Cristo, Nicolás Enríquez, 1773. Acervo del Museo Metropolitano de Nueva York.

 

Texto e imagen propiedad del Departamento Curatorial "The American Wing" del Museo Metropolitano de Nueva York.

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