¿De dónde proviene la devoción a los 7 Arcángeles?

«El culto al Septenario angélico surge en una coordenadas geográficas y cronológicas bien precisas: Palermo, 1516. El descubrimiento de un mural bizantinizante en una maltrecha iglesia a espaldas del Duomo con la efigie de los Sette Angeli obtuvo una amplia acogida por parte de la feligresía siciliana.

[...] En su intento por conceder base teológica a una extraña iconografía que no encajaba en el esquema angélico del PseudoDionisio, recurre a la fuente más cercana donde se citan siete nombres de ángeles: la Apocalypsis Nova del Beato Amadeo. Un tercer protagonista será el encargado de trasladar este impulso a Roma desde mediados del s. XVI, el sacerdote Antonio Duca.

[...] El otro agente responsable de la
difusión del culto es la naciente Compañía de Jesús, que dedica una pala de altar en una
de las capillas del Gesù y, a partir de entonces, en los colegios sicilianos.

[...] No será hasta la edición napolitana (1594) cuando se añada la imagen conjunta, copia de aquel “celeste tesoro pictórico” descubierto en 1516. En ella aparecen los atributos iconográficos que identificarán
a cada arcángel: Gabriel, con farol y espejo; Uriel, blandiendo espada; y Raphael, sosteniendo un tarro de ungüentos y a Tobías con el pez en su mano. Se disponen estos a la izquierda de San Miguel, que porta palma y estandarte, pisando al demonio. Al otro lado, Sealtiel, con las manos unidas en oración; Jehudiel porta corona y cetro y Barachiel, rosas en
el manto.

[...] La devoción al Septenario en la Península se puede asegurar desde, al menos, los primeros años del s. XVII, como evidencia la fecha de 1604 sobre el lienzo del Barachiel perteneciente a la serie del convento de las Descalzas Reales...

[...] Los monumentales programas catedralicios de Villalpando marcan el inicio de la
eclosión que la iconografía del Septenario experimenta a lo largo del s. XVIII en el virreinato
novohispano.

 

Diego de Cuentas, La Trinidad y los siete arcángeles, siglo XVIII. ©INAH
Fuente:
González, E.. (2012). De fervor regio a piedad virreinal. Culto e iconografía de los siete arcángeles. SEMATA. Ciencias Sociales e Humanidades, 24, 111-132.