Acerca del Museo del Virreinato de San Luis Potosí


Los benefactores del Convento de la Orden de los Carmelitas Descalzos.


Nicolás Fernando de Torres y Gertudris Maldonado Zapata son dos personajes que se convirtieron en los benefactores de la Orden de los Carmelitas Descalzos a finales del siglo XVII. Dicha orden fue la última en llegar a la ciudad, provenientes de Celaya Guanajuato e impulsados por la llegada de las demás órdenes religiosas: franciscanos, agustinos, juaninos, jesuitas y mercedarios. 

Proceso de construcción y licencia del convento de los carmelitas.


Según los escritos encontrados y publicados por Primo Feliciano Velázquez, Fernando "en sus achaques, le hicieron meditar en la muerte ––los frailes––, determinado a disponer su testamento, consulto con prior del carmen Fray Juan Francisco del Espíritu Santo, quien le aconsejó, pues no tenía sucesión y había ganado su caudal en San Luis, fundase en esta ciudad, a más del colegio de niñas pobres, un convento de carmelitas".

 

"Aceptando el consejo, el 26 de noviembre de 1732 ordenó a tal fin su testamento, que aclaró siete días después de un condilicio, bajo la dirección del licenciado Don José Calderas y ante el escribano Don Francisco Victoria. Falleció ––Nicolás Fernando de Torres–– el 10 de diciembre de 1732".

 

Nicolás "vivió siempre en esta ciudad atento a ciudad de una tienda de mercaderías y de las estancias que poseían en el contorno; cuando no, la pasaban en el Real de Guadalcázar ––actualmente en Guadalcázar, San Luis Potosí–– del que fue alcalde mayor, desde donde podía administrar las haciendas que le pertenecían" una de ellas es la Hacienda de Pozo del Carmen en el municipio de Armadillo de los Infante en San Luis Potosí.

 

"Comenzó el provincial de carmelitas Fray Domingo de los Ángeles las diligencias necesarias sobre la fundación del convento, solicitando ante todo la licencia real. Mientras venía obtuvo la del Virrey Marqués de Casafuerte, el 27 de abril de 1733, para establecer un hospicio. Consiguió comprar para el hospicio una casa perteneciente a Don Martín de Urros".

 

"El 17 de enero de 1736 le fue concedida la licencia de hacerlo, siempre que en él no vivieran más de seis frailes con su oratorio privado y campana para sus distribuciones pero sin convocar al pueblo".

 

Fray Juan de Santa Teresa, en more de su religión aceptó y tomó posesión de las tierras la Lagunilla y Alfafa, cedidas por Don Bartolomé de la Mesa, para que se edificara el convento. También en su tiempo se recibió la cédula en que Felipe V dispuso le informaran nuevamente la ciudad, el obispo y las religiones sobre la utilidad que resultaría de la fundación del carmen. Fray José de los Ángeles empezó a fabricar el segundo hospicio en las tierras de la Lagunilla, logrando dar termino a la construcción en 1744. Se trasladaron luego a los carmelitas a su nueva casa, siempre en espera de la licencia real, que po último se obtuvo, gracias a la intervención de S.S. Benedicto XIV, el 26 de abril de 1746". 


Después de la reforma de Benito Juárez.

El convento fue construido entre 1768 y 1771 pero fue confiscado por la Reforma de Benito Juárez y lamentablemente destruido por el uso tan variado que tuvo, entre otros, como cárcel y almacén. 

 

El Obispo de San Luis Potosí, Ignacio Montes de Oca, reconstruyó la fachada del convento del cual dan fe sus escudos grabados en la ventana. En interior se conserva el Claustro de las Procesiones.


Declarado patrimonio nacional y actual museo.


El edificio fue declarado Patrimonio Nacional el 28 de junio de 1936.

 

El museo fue restaurado y dedicado como Museo del Virreinato el 19 de septiembre del 2003.